Del 22 al 25 de junio, más de 600 mm de precipitación afectaron el centro y sur de Chile. Días de fuertes lluvias hicieron subir el nivel del agua de los ríos chilenos, provocando inundaciones en el centro y sur de Chile. La producción se interrumpió en varias zonas agrícolas y los cultivos sufrieron graves daños. El gobierno chileno ha declarado estado de emergencia para la agricultura en las regiones de Valparaíso y Biobío.
Los cerezos y las uvas en Chile están actualmente inactivos, mientras que los cítricos están en producción. La Asociación de Exportadores de Frutas de Chile (ASOEX) evalúa los daños que las fuertes lluvias causarán a la producción frutícola en el centro y sur de Chile, así como el impacto en la infraestructura de almacenamiento de agua y riego.